KARINA Y FÉLIX

“Amor a primera vista”

Karina y yo nos conocimos en Piura. Fue una presentación bastante protocolar; rápida y fría, durante una capacitación de trabajo. Ella, de Trujillo; y yo, de Chiclayo. Paso algo de tiempo para “El volvernos a encontrar”, esta vez en Trujillo; y cuando sucedió en aquella noche de agosto, la invite a salir, conversamos durante 3 horas; y desde entonces hasta el día de hoy, casi 4 años después, no ha pasado un solo día sin que le agradezca a Dios por haber unido nuestros caminos.

 

Sonara cursi, pero desde que la vi aquella noche sonriendo con aquellos cabellos dorados cayendo a ambos lados de su pálido rostro, iluminado por esos ojos color miel, supe que ella sería mi esposa y la madre de mis hijos, afortunadamente para mí, ¡Ella dijo que si!

 Con el tiempo la fui conociendo mejor, y cada vez me convencía más que ella era la persona ideal, bella, delicada, con personalidad, educada y muy profesional. ¿Qué más podría pedirle a la vida?

El tiempo pasó y formalizamos nuestro compromiso, decidimos casarnos en Trujillo y creo que hicimos una buena elección. Nuestra boda fue genial y todo gracias a un maravilloso equipo humano, liderado por Fernando Mansen; quienes se encargaron de detalle en detalle de todos los preparativos del “EL GRAN DÍA”.

Debo resaltar que todo salió mejor de lo que esperábamos y lo mejor es que nuestros invitados lo disfrutaron tanto que nos hubiera gustado repetir nuestra boda. Esa noche las emociones estuvieron a flor de piel en todo momento, por cada detalle y sorpresas que nos dieron.

Definitivamente, debo haber hecho algo extraordinario en mi vida por que Dios me concedió el privilegio de tenerla como esposa. 

Fernando Mansen